Ramallo vivió un fin de semana que ya quedó grabado en su historia reciente. Más de 40 mil personas llegaron desde distintos puntos de la región y del país para disfrutar de la Fiesta del Rock País, un evento que no solo brilló por su propuesta musical, sino también por el impacto turístico, comercial y social que generó en toda la ciudad. Desde las primeras horas del día, el movimiento fue incesante. Campings, hospedajes, complejos de cabañas y alojamientos temporarios alcanzaron su capacidad máxima. El Paseo Leandro Mansilla se transformó en el epicentro de una verdadera marea de visitantes que colmó playas, paradores y espacios recreativos. Turismo pleno y comercios colmados La llegada masiva de público se reflejó de manera directa en la actividad económica local. Restaurantes, puestos gastronómicos y prestadores turísticos trabajaron a pleno durante toda la jornada, mientras que los comercios registraron un flujo constante de personas realizando compras y consumos. El movimiento sostenido de vehículos comenzó desde temprano y se mantuvo durante toda la tarde. La organización dispuso un esquema ordenado de distribución en los distintos espacios habilitados, lo que permitió una circulación fluida y segura. En el ambiente se percibía, desde el inicio, que Ramallo se preparaba para recibir una multitud. Escenario, música y artistas que marcaron la jornada La grilla artística comenzó a desplegarse a partir de las 15.30 horas con la presentación de Éxtasis, una banda joven proveniente de la capital que abrió el escenario con una propuesta potente. Luego fue el turno de Gregorio Sangasis, conocido como Greco, quien ofreció un show sólido y muy celebrado por el público. Más tarde, Apolo 55 volvió a demostrar por qué es una de las bandas con mayor proyección, seguido por The Chaperos y un cierre de artistas locales encabezado por Santa Miusic, una formación consagrada que volvió a confirmar su conexión con la gente. La verdadera explosión musical llegó a partir de las 18 horas, cuando el escenario recibió a Do Neurona, Felipe Barroso y sus Intoxicados, La Mancha de Rolando, Jóvenes Pordioseros, Pier y el cierre a cargo de Autos Robados. A esa altura, la fiesta ya era total y el clima se transformó en una postal difícil de repetir. Compromiso social y desconcentración ordenada Un aspecto destacado del evento fue la participación de la ONG Animales Ramallo, que implementó un bono solidario destinado a fortalecer el trabajo de la organización. La iniciativa fue bien recibida por el público y sumó un componente social a una jornada marcada por la música y el encuentro. Finalizado el espectáculo, la desconcentración se realizó de manera ordenada y sin inconvenientes. Primero se retiraron los vehículos de menor porte y luego los micros que habían trasladado a cientos de fanáticos, evitando embotellamientos y garantizando una salida segura. De esta manera, Ramallo despidió la Fiesta del Rock País, el evento musical más grande que haya tenido la ciudad, con un balance ampliamente positivo en términos culturales, turísticos y económicos. Opinión pública: Más allá del espectáculo, la magnitud de esta convocatoria deja una señal clara: cuando hay planificación, articulación y una propuesta atractiva, Ramallo demuestra que puede posicionarse como sede de eventos de alcance regional y nacional, potenciando su desarrollo sin perder identidad. www.nortehoy.com.ar