En San Nicolás y Villa Constitución, tener trabajo ya no garantiza ingresos suficientes. Los últimos datos oficiales del INDEC muestran que uno de cada cinco trabajadores ocupados o subocupados en el aglomerado busca sumar horas laborales o acceder a otro empleo para mejorar su situación económica. La información surge del desagregado más reciente de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que releva el comportamiento del mercado de trabajo en ambas ciudades. Sobre un total estimado de 83 mil personas con algún tipo de ocupación, más de 17.600 manifiestan una demanda activa de más empleo. El indicador se ubica en el 21,3%, una proporción que se repite en uno de cada cinco casos. El dato cobra mayor relevancia al contrastarlo con la evolución del desempleo. Durante el tercer trimestre de 2025, la desocupación en el conglomerado San Nicolás–Villa Constitución descendió al 5,4%, lo que implicó una mejora significativa respecto del trimestre previo y también en la comparación interanual. Sin embargo, esa baja no se tradujo en un alivio generalizado. La presión sobre el mercado laboral no proviene únicamente de quienes no consiguen trabajo, sino también de un número creciente de personas que, aun estando empleadas, buscan ampliar sus ingresos. Según el INDEC, el 13,3% de los ocupados manifestó estar en búsqueda de otro empleo o de más horas, mientras que entre los subocupados esa proporción alcanzó el 8,0%. En términos absolutos, se trata de más de 11 mil ocupados y cerca de 7 mil subocupados que demandan más trabajo. La suma explica por qué el mercado laboral local aparece cada vez más exigido, incluso en un contexto de actividad económica sostenida. El fenómeno no es exclusivo del norte bonaerense y el sur santafesino. A nivel nacional, la EPH muestra una tendencia similar: sobre un universo de 13,6 millones de ocupados y subocupados en los principales aglomerados urbanos del país, casi 3,2 millones buscan ampliar su carga laboral. Esto representa el 23,4% del total. Especialistas coinciden en que la variable más sensible ya no es la tasa de desempleo, sino la presión sobre el mercado de trabajo. Ese indicador refleja cuántas personas, aun con empleo, no logran estabilizar su economía mensual y deben recurrir a horas extra, changas o trabajos secundarios. En ese marco, San Nicolás y Villa Constitución consolidan un perfil particular: alto nivel de actividad económica e industrial, pero con un mercado laboral cada vez más fragmentado. El avance del autoempleo, la informalidad —que en 2025 alcanzó al 38,7% de los ocupados— y la sobreocupación aparecen como rasgos estructurales. La postal es clara: menos desocupación, pero más trabajadores forzados a extender sus jornadas o a sumar empleos para sostener sus ingresos. Una realidad que convive con la estabilidad estadística, pero que tensiona la vida cotidiana de miles de familias. Opinión pública: cuando uno de cada cinco trabajadores necesita trabajar más para llegar a fin de mes, el debate deja de ser cuántos tienen empleo y pasa a ser qué tipo de empleo se está generando. La calidad del trabajo, y no solo su cantidad, es el verdadero termómetro del bienestar social. www.nortehoy.com.ar