NORTE HOY La causa por el asesinato de Agustín Pereyra sigue sumando capítulos de alta tensión judicial y policial. En las últimas horas, personal de la Comisaría local y de la DDI llevó adelante una serie de allanamientos en distintos domicilios con el objetivo de dar con el joven acusado de haber efectuado el disparo mortal. Si bien los procedimientos arrojaron resultados negativos en cuanto a la detención del imputado, las fuentes consultadas aseguraron que la investigación avanza sobre pistas firmes y que el sospechoso se encuentra plenamente identificado dentro del expediente. El acusado tiene 18 años y fue individualizado gracias al análisis de cámaras de seguridad que captaron el momento del tiroteo, sumado a testimonios clave incorporados a la causa que instruye la fiscal Viviana Ramos. Durante la jornada se realizaron allanamientos en viviendas ubicadas en calle Cruz Roja al 2200 y en Combate de Obligado al 1200, domicilios que habían sido señalados como posibles lugares donde podría encontrarse el imputado. De acuerdo a la investigación, el hecho no es aislado. El crimen de Pereyra está directamente relacionado con un conflicto armado de larga data entre dos grupos enfrentados, que ya había tenido un antecedente trágico en enero del año pasado con el asesinato de Lautaro Carlevaris. El joven actualmente buscado es hermano de Carlevaris, lo que refuerza la hipótesis de una escalada de violencia sostenida en el tiempo, con consecuencias cada vez más graves. Opinión pública: cuando un conflicto sin resolución deriva en muertes reiteradas, la urgencia no es solo judicial sino social. La identificación del acusado marca un avance, pero la respuesta integral del Estado será clave para evitar que la violencia siga cobrando vidas jóvenes. NORTE HOY