NORTE HOY La gestión de la obra pública en San Nicolás se apoya en una premisa clara: pensar la ciudad más allá de la coyuntura y proyectar su desarrollo con una mirada de largo plazo. Así lo expresó el secretario de Obras Públicas y Planificación, Jeremías Gastellu, durante una entrevista brindada al programa Días Oscuros Tenemos Todos, que se emite por El Norte Stream. En ese espacio, el funcionario explicó que desde 2020 el municipio trabaja con una planificación estratégica que no se limita a resolver demandas inmediatas, sino que apunta a ordenar el crecimiento urbano con una proyección de 20 y hasta 30 años. “Nosotros tenemos proyectos de acá a 20, 30 años”, afirmó, al describir el enfoque que guía las decisiones del Ejecutivo local. Gastellu remarcó que las obras que se ejecutan en la ciudad no responden a decisiones aisladas ni improvisadas, sino a un trabajo permanente de análisis de la realidad urbana. “El Ejecutivo está muy al día: sabe qué falta, qué no falta, dónde falta y cuándo hacerlo”, sostuvo, al destacar la importancia del diagnóstico continuo para definir prioridades. Según explicó, los proyectos surgen del intercambio constante entre el Ejecutivo y los equipos técnicos. “Las obras salen de las reuniones con el Ejecutivo y con el equipo de trabajo”, señaló, y agregó que allí se evalúan las necesidades, se ordenan las etapas y se ajustan las intervenciones a las posibilidades reales del presupuesto municipal. Uno de los ejes centrales de esa planificación fue el cambio de criterio en el modelo urbano de San Nicolás. Gastellu recordó que, durante años, la ciudad estuvo pensada de espaldas a su propio entramado y orientada principalmente hacia la ruta. “En estos últimos años se cambió totalmente el criterio. Antes se alimentaba todo para lo que sería la ruta; ahora está todo lo que es llegar al río”, explicó. Ese giro estratégico, indicó, no fue producto del azar. “Se cambió la visión, se estudió, se reconoció todo lo que tenemos y se encaró para ese lado”, expresó, al hacer referencia a un proceso de análisis profundo sobre el potencial de la ciudad y sus recursos. Dentro de ese esquema de largo plazo, el secretario también ubicó las demandas concretas de los barrios. “Después se ven las necesidades de la gente en cuanto a infraestructura”, señaló, y enumeró obras vinculadas al acceso a servicios esenciales como agua y cloacas, además de cordón cuneta y la puesta en valor de plazas barriales. Finalmente, Gastellu puso en valor la continuidad del trabajo desde el inicio de la actual gestión municipal. “Venimos trabajando desde 2020 con una planificación sostenida y acorde a nuestro presupuesto”, afirmó, al subrayar la importancia de mantener un equilibrio entre previsión, orden financiero y ejecución progresiva. De este modo, la gestión municipal consolida un modelo de obra pública que busca articular grandes proyectos estructurales con mejoras concretas en los barrios, apoyado en una planificación que mira lejos y en una lectura permanente de las necesidades reales de la ciudad. Opinión pública: En un contexto donde muchas políticas locales suelen quedar atrapadas en la urgencia, la apuesta por una planificación a 20 y 30 años aparece como un diferencial que puede marcar el rumbo de San Nicolás en el mediano y largo plazo, siempre que logre sostenerse más allá de los cambios de gestión. NORTE HOY