El Concejo Deliberante de Ramallo aprobó una desafectación de más de $2.100 millones para afrontar el pago de sueldos municipales, salarios anuales complementarios y haberes del sistema de salud local. La decisión, aunque legal, abrió un intenso debate sobre la transparencia y el manejo de los fondos destinados a áreas prioritarias del distrito. Fondos municipales reasignados: qué áreas se ven afectadas La desafectación comprende partidas originalmente destinadas al Fondo Municipal de Vivienda, Obras Públicas, Discapacidad, Apoyo a la Educación, Sustentabilidad Ambiental, Pavimento, Seguridad y al Fondo Agropecuario. También se incluyen recursos provenientes de la contribución por plusvalía urbana. El destino principal será cubrir sueldos, dejando en pausa inversiones y proyectos previstos para estas áreas estratégicas. Repercusiones políticas y cuestionamientos a la gestión Desde la oposición, cuestionaron la falta de información previa y señalaron que la medida se trató de manera sorpresiva. La utilización de fondos sensibles para cubrir gastos corrientes generó críticas sobre la planificación y prioridades del Ejecutivo, especialmente en un contexto donde ya se habían acordado mejoras financieras con Ternium, principal contribuyente del distrito. Incertidumbre financiera y futuro del municipio Aunque recurrir a desafectaciones no es inusual, la magnitud del monto —superior a $2.100 millones— y la reiteración de este tipo de medidas reflejan problemas estructurales en la administración de recursos. La reasignación constante de partidas y la falta de un criterio claro en prioridades económicas generan un escenario incierto que impacta en el desarrollo y servicios esenciales de Ramallo. NORTE HOY